jueves, 1 de marzo de 2007

Culebras de derechas y caracoles de izquierdas

La concha de la mayoría de los caracoles terrestres se enrolla casi siempre en sentido dextrógiro, es decir en el mismo sentido que las agujas del reloj. Aunque pueda parecer un dato sin importancia, para las serpientes de la subfamilia Pareatinae es importante: se alimentan principalmente de caracoles y no son lo suficientemente grandes grandes como para tragárselos enteros por lo que tienen que meter la cabeza por el agujero de la concha para sacar la carne y comérsela. Por tanto, tendrán que ejercer una mayor fuerza por la derecha.

Un grupo de investigadores japoneses se preguntaba si las serpientes estaban adaptadas a esta diferencia. Lo que han hecho ha sido coger 28 individuos de la especie Pareas iwasakii y contar los dientes que tiene en la mandíbula. En su reciente trabajo nos enseñan que en la izquierda tiene una media de 17 dientes y en la derecha 25. Es decir, harían más fuerza por la derecha al tener más dientes.

El siguiente experimento fue comprobar que esta asimetría en sus mandíbulas realmente les suponía una ventaja. Así que les dieron de comer caracoles con la concha enrollada en ambos sentidos y comprobaron que eran más rápidas comiendo los caracoles dextrógiros.

Siguieron con su estudio investigando si las mandíbulas de las otras 13 especies de culebras de la misma subfamilia que viven en el sureste de Asia comparten esta característica. Curiosamente sólo dos especies tienen mandíbulas simétricas, una de ellas se alimenta de lagartos y la otra de babosas, ninguno de los cuales tiene concha.

Este hecho es realmente interesante, sobre todo teniendo en cuenta que los ancestros de estas serpientes tenían mandíbulas simétricas. Pero lo más interesante viene cuando se echa un vistazo a las características de los caracoles de la zona donde vive esta familia de culebras: en el sureste de Asia hay una mayor presencia de especies con la concha levógira, enrollada en sentido contrario a las agujas del reloj. Los autores sugieren que podría ser debido a la selección ejercida por las serpientes.

Fuente: El Erizo y el Zorro