jueves, 23 de agosto de 2007

Necesario detectar el talento de los jóvenes para impulsarlos a la siguiente etapa de su desarrollo: Romero

Cholula, Puebla a 15 de agosto de 2007.- Luego que el Rector de la Universidad de las Américas Puebla, Pedro Ángel Palou García, anunciara que el niño Andrew Almazán, de 12 años de edad, quien acaba de concluir sus estudios de bachillerato, ya fue inscrito en las licenciaturas de Médico Cirujano y Psicología para el semestre Otoño 2007, el doctor Guillermo Romero, vicerrector académico de la UDLA, destacó la importancia de apoyar a los jóvenes con talento.
En conferencia de prensa, el funcionario de la Universidad afirmó que el Rector ha mostrado su interés para que la UDLA “se atreva a reinventar la universidad, que se atreva a tener los planes de estudio del futuro”.
El doctor Guillermo Romero recordó que con la llegada de Andrew a la UDLA se abre un reto importante que es el contar con un centro para atender a niños talentosos, y por invitación de la Johns Hopkins University, se está en pláticas para abrir el Centro Latinoamericano para Jóvenes Talentosos.
Asimismo, el vicerrector académico de la UDLA señaló que en Puebla se están tomando acciones que pueden ser ejemplo. “Las Universidades y el gobierno están trabajando para aplicar la investigación en el desarrollo tecnológico en varias áreas”.
Agregó que tener el apoyo para avanzar en ciencia o tecnología, contar con niños talentosos o tener este tipo de vinculación entre las universidades y el gobierno, es el inicio de un proceso para alcanzar mejores niveles en este ámbito. Recordó que en Europa han logrado un desarrollo porque la ciencia es una tradición de muchos años y en México, por ejemplo, la carrera de matemáticas tiene apenas 60 años. “Es necesario recuperar ese retraso y continuar con el apoyo al sector educativo, mantener la inversión y el trabajo conjunto entre sociedad, gobierno e instituciones”, argumentó el doctor Romero.
Con respecto a la llegada de Andrew Almazán a la UDLA, el vicerrector académico informó que estará cursando un programa semipresencial, es decir, tendrá materias en las que pueda realizar investigación independiente a las clases y deberá tomar laboratorios que requieren su presencia en las aulas; además, recibirán asesoría los padres de Andrew y los profesores que van a estar en contacto con el niño genio.
Cabe recordar que la UDLA otorgó a Andrew Almazán una beca Jenkins que cubre el 100 por ciento de su colegiatura para ambas licenciaturas, además, el niño y su familia vivirán en una casa de la zona residencial de la universidad cuyo costo será cubierto en su totalidad por esta institución.