viernes, 29 de octubre de 2010

Materiales mexicanos para almacenamiento informático



¿Alguna vez se ha preguntado cómo se guarda la información en los discos compactos? Al igual que los DVDs, estos constan de un soporte de policarbonato recubierto por una película polimérica y sensible a la luz, la cual reacciona a la radiación del láser permitiendo la escritura de los datos en su superficie.
Interesados en un material fotorreactivo para el almacenamiento de información, científicos del Centro de Investigaciones Ópticas (CIO) solicitaron al grupo de Cristales Líquidos, donde participa la doctora Leticia Larios López, del Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA), desarrollara polímeros sensibles a la luz a partir de compuestos de azobenceno (C12H10N2).
De acuerdo con la titular del proyecto, estos materiales también desarrollarían fases de cristal líquido (estado entre un cristal sólido y un líquido) capaz de experimentar una facilidad de autoalineación.
Explicó que el azobenceno es una molécula sencilla que hasta hace poco había sido utilizada como colorante en las industrias textil y papelera. Sin embargo, en 1984 se encontraron nuevas aplicaciones: se descubrió que la exposición a luz polarizada producía cambios en sus propiedades químicas y, con ello, se abrieron nuevas posibilidades de uso.
El trabajo realizado en este Centro Público de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) consiste en diseñar un polímero que contenga ciertas unidades de azobenceno dentro de su estructura molecular. Este agregado permitirá que el material sea fotosensible y susceptible al auto ordenamiento.
Larios López señaló que una vez que se diseña, sintetiza y obtiene físicamente el material, es necesario estudiar sus propiedades ópticas y térmicas: “tenemos que observar cómo responde a la luz, si es estable cuando se le expone al calor, o si al fundirse permanecen las moléculas de alguna forma alineadas o no”.
Indicó asimismo que, una vez realizadas las pruebas en cada polímero, existen tres aspectos principales que pueden modificarse: la cadena polimérica principal, una unidad fotoactiva, y el grupo o elemento que une a las dos primeras.
El equipo de trabajo de Larios López ha diseñado moléculas, variando cada una de estas partes. “En algún punto ponemos un grupo más corto o largo, lo cual favorece las propiedades fotoinducidas o el autoalineamiento”, afirmó.
Tras las pruebas realizadas a este material, han logrado inducir alineamiento molecular y han obtenido un elemento primario de holografía (almacenamiento en tercera dimensión), al que se llama rejillas de relieve de superficie, elementos que permiten determinar la facilidad para “escribir” con un láser sobre el polímero. (Agencia ID)