miércoles, 7 de febrero de 2007

Calentamiento global y contaminación


En la emisión de este martes del programa de radio ALEPH-BYTE (martes 10:00 AM, en Elocuencia8080), hablamos del fenómeno del Calentamiento Global. Lo que pudiera ser simplemente un tema de moda (hasta documentales se hacen, muy bien hechos, como el que tiene al ex-vicepresidente norteamericano Al Gore de narrador, o películas como "El día después de mañana") viene a ser también una aterradora realidad que no tiene una solución pronta ni sencilla. El ser humano se ha convertido en el principal agente de cambio del clima global (conclusión a la que un grupo internacional de científicos -financiados con fondos gubernamentales estadounidenses- también llegó, pero con el caracter de "pudieramos serlo"). Lo cierto es que la actitud de la sociedad es de cierta indiferencia ya que no estamos viendo algo inmediato (quisieramos tal vez ver efectos devastadores en un corto plazo, cambios drásticos como los que las películas muestran). Pero en el mediano plazo ya estamos viviendo las consecuencias de nuestra irresponsabilidad (si, es tan irresponsable cortar árboles de 15-20 años en una ciudad para permitir que los anuncios publicitarios se vean, como arrasar una porción de la selva Amazónica del tamaño del estado de Tlaxcala en México, para abrir paso a la ganadería, la minería o la urbanización o simplemente tirar un árbol y no resembrar 10 en sustitución). El clima que tenemos hoy no es idéntico al de hace una década, o dos, o mejor dicho, al de los últimos 100 años. Inviernos más crudos, veranos más calurosos; temporadas de huracanes mas extensas y fuertes; nevadas que paralizan ciudades enteras. Cuando en Canadá algunas regiones registraron temperaturas de hasta -20°C el invierno pasado -paisaje solo imaginable en Siberia-, las luces de alerta deberían encenderse en todo el mundo. Estamos en una circunstancia interesante: se combina un calentamiento global con un proceso cíclico que se repite cada ciertos miles de años (las glaciaciones). ¿Fenómenos desconectados? Tal vez no. Tal parece que la Tierra, como un organismo enfermo, busca equilibrar (enfríandose) el excesivo calor que los gases de invernadero (dióxido de carbono, principalmente, pero también metano -proveniente de manera importante del ganado y volcanes-) generan en el planeta.
Mas preocupante aun es el hecho de que si la temperatura sigue incrementandose al ritmo en que lo hace (hasta 4 grados centígrados para el 2030), los oceanos también se irán calentando gradualmente. Y eso es peligroso: durante la gran extinción del cámbrico, el 99% de las especies del planeta (principalmente acuáticas) desaparecieron, según indica el registro geológico, por incrementos en la temperatura de los oceanos entre 7 y10 grados.
¿Vamos por todo por nuestra propia extinción?