martes, 30 de diciembre de 2008

A propósito de las celebraciones de fin de año...

Un estudio reciente de investigadores de Loyola University (Chicago) publicado en la revista Alcoholism: Clinical and Experimental Research, encontró que beber alcohol (con moderación) disminuye los riesgos de pérdida de memoria y de desarrollar Alzheimer. Por otra parte, el consumo de alcohol a largo plazo y constante, tiene entre sus consecuencias la pérdida de memoria, así como disminución en la capacidad de aprendizaje. ¿Cómo entonces el consumo moderado ayuda a todo lo contrario? Se piensa que los antioxidantes presentes en algunas bebidas alcoholicas ayudan a disminuir los riesgos de mini-infartos cerebrales, que eventualmente generan daño neuronal o incluso demencia.

De cualquier manera, ¡Feliz Año 2009!